En una entrevista radial, Marcelo Romani, titular de la Guardia Urbana y el área de Tránsito de Monte Maíz, anunció un endurecimiento en los controles vehiculares y de conducta en la vía pública.
La medida central es la aplicación rigurosa del Código de Convivencia Ciudadana, tras alcanzar un consenso con la Policía local y la Jueza de Paz.
El funcionario hizo especial hincapié en la problemática de los menores de edad al volante. Romani advirtió que cualquier menor detectado conduciendo vehículos no autorizados será trasladado a la comisaría, donde sus tutores deberán responder por la infracción.
Las sanciones para los adultos responsables incluirán multas, trabajos comunitarios o incluso días de arresto, dependiendo de la reincidencia. «Los menores no están preparados para manejar y los padres deben ser responsables», enfatizó.
Además del tránsito, el operativo abarca:
Ruidos molestos: Se mantendrán los secuestros de motocicletas con escapes adulterados y se realizarán allanamientos mediante fiscalía si los infractores se dan a la fuga.
Seguridad nocturna: Se reforzará el monitoreo por cámaras durante la madrugada para prevenir delitos aprovechando el movimiento de jóvenes en vacaciones.
Escándalos y estupefacientes: La Guardia Urbana trabajará en conjunto con la Policía para intervenir ante cualquier alteración del orden público o consumo de sustancias en la calle.
Finalmente, Romani destacó la colaboración con la fuerza policial en controles de alcoholemia y operativos de saturación, reafirmando que el objetivo principal es garantizar la integridad física de los vecinos y lograr un pueblo más ordenado.




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