Hoy en Cadret vivimos una jornada profundamente significativa. Desde el Municipio de Carlos Casares seguimos consolidando un Estado presente, que no mira para otro lado y que acompaña a cada vecino, especialmente a quienes más lo necesitan.
La entrega de terrenos a familias que aún no cuentan con vivienda propia no es solo una política pública: es una decisión concreta de estar cerca, de generar oportunidades reales y de transformar la vida de nuestros vecinos.
Para cada familia, este primer terreno representa dignidad, arraigo y la posibilidad de empezar a construir su casa, su hogar y su futuro.
Seguimos trabajando con compromiso y sensibilidad social para que el sueño de la casa propia deje de ser una promesa y se convierta en realidad.



















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